Simón, Simón, mira que Satanás te ha pedido zarandearos como a trigo. Pero yo he orado por ti, para que no falle tu fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, fortalece a tus hermanos. Lucas 22: 31-32

Acá podemos ver como Jesús confía en Pedro, a pesar de saber que lo iba a negar tres veces. Jesús conocía a Pedro y confiaba en el trabajo que hizo con Él por casi tres años.

Jesús sabía el cambio en carácter, autoestima, conocimiento y fe que había en el Pedro de hoy comparado con el Pedro derrotado y ojeroso de la barca por no haber pescado nada toda la noche.

Jesús le dice voy a permitir que el enemigo, te ponga pruebas y quiera acabar con tu fe, pero tranquilo yo he clamado por ti, yo he rogado para que tu fe no te falte. Yo sé que me vas a negar, yo sé que la presión de este mundo te va consumir y vas a decir que no me conoces, yo sé que después de haberme negado vas a querer acabar con tu vida. Yo todo eso sé; pero confío en ti y he clamado al Padre por ti, para que no de dejes de confiar en mi, tal como yo confío en ti.

Jesús conocía tanto a Pedro que sabía que necesitaba esas ¨Palabras de Afirmación¨, esas palabras que le digan tranquilo, estoy contigo, vamos a vencer; no te preocupes voy de la mano contigo y no te voy a soltar.

Al final Jesús le dice: Cuando te vuelvas a mi fortalece a tus hermanos. Acá le muestra que sabe que va a superar la prueba, tal vez se va separar un tiempo, pero al final va a volver al Maestro y esa prueba lo va a hacer más fuerte, va a aumentar la medida de su fe, va a regresar fortalecido en todo aspecto porque volvió su mirada y confianza al Creador; tanto así que lo envía a fortalecer a sus hermanos.

Si seguimos un poquito la historia, Pedro es el que primero predica, a Pedro se le revela predicar a los gentiles. Pedro lideró por mucho tiempo el trabajo de los discípulos. Pero lo hizo por el proceso de formación que vivió por tres años con Jesús, lo hizo porque Jesús le confirmó que confiaba en él y por esa confianza le dejó como pilar importante en la congregación.

Asimismo, como Jesús confió en Pedro también confía en ti, Él sabe de qué estás hecho, Él sabe las dudas y temores que tienes, pero también sabe a dónde vas a llegar, el lugar donde te va poner.

Porque te conoce, porque te dejaste moldear, porque permitiste que trabaje en ti, porque te dejaste formar por los pastores que dejó para ti. Porque a pesar de retroceder unos pasos, pusiste tu confianza en ÉL y avanzaste diez pasos más. Porque sabe el progreso y avance que han logrado juntos desde la primera oración.

Jesús no te dice, te voy a quitar las pruebas, al contrario, permite que estén en tu vida, pero lo hace porque sabe que las vas a superar juntamente con Él y también sabe que al superarlas, te volverás más fuerte, tanto así que llevaras a otros a no retroceder y depositar su confianza en ÉL.

Confía en Jesús en todo tiempo, así como Él confía en ti.

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