En todo caso, Pablo y Bernabé pasaron allí bastante tiempo, hablando valientemente en el nombre del Señor, quien confirmaba el mensaje de su gracia, haciendo señales y prodigios por medio de ellos. Hechos 14:3

La palabra acá nos relata que en uno de sus viajes Pablo y Bernabe, estaban predicando frente a una comunidad Judía las buenas nuevas, muchos de ellos creyeron, pero algunos no estaban de acuerdo con que se predique a Jesús ya que no creían en EL o simplemente estaban muy cómodos con su religión y posición.

La palabra cuenta que la gente estaba dividida. Estaban los gentiles y judíos que creían en el mensaje, estaban los gentiles que no creían y estaban en contra de ellos y también los judíos que tampoco creían. Los dos últimos hacen un complot, cada uno por su parte para amargar el animo de la gente o ponerlos en contra de Pablo y Bernabe, el cual los lleve a maltratarlos y apedrearlos.

Ellos se dan cuenta del ataque. Y salieron de ahí a predicar a las ciudades aledañas, recordando que la mies es mucha y los obreros pocos (Lucas 10:2), sin desanimarse por el rechazo, sino con la esperanza y alegría en su corazón de que siguen vivos para seguir predicando.

Acá se puede ver algo muy interesante, el versículo decía: hablando valientemente en el nombre de Jesús, cuando ellos hablaban no tenían miedo, no se escondían, ni hablaban despacio, ellos se hacían notar, buscaban el mejor escenario para proclamar el mensaje de amor de Jesús; la palabra dice que cuando ellos llegaban, la gente decía ahí vienen los que alborotan la ciudad. (Hechos 17:6)

DIOS derramaba de su poder sobre ellos para que hagan señales y prodigios, siendo fiel a lo que dijo: En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre. (Juan 14:12)

Pero si nos ponemos a pensar porque ellos podían hacer estas cosas, era por el respaldo del Creador al creer en EL y darle toda la Gloria a EL, la palabra cuenta que Moises le dice a DIOS: Si tu presencia no va con nosotros, no nos hagas partir de aquí. (Éxodo 33:15). Esto es muy importante en todo ministerio, en todo trabajo de evangelismo y mas aun en toda actividad; tener el respaldo divino.

Decir si tu no me acompañas, es decir: que sería de mi, si tu no estas conmigo, es saber reconocer que sin DIOS no somos nada y nada podemos hacer, tal como su palabra lo dice. (Juan 15:5)

Es reconocer que podemos ser muy inteligentes, que podemos preparar un mensaje adecuadamente, que podemos tener carisma y llegar a la gente, pero si la presencia de DIOS no esta, de nada sirve, ya que simplemente estaríamos emocionando al auditorio sin que realmente ocurra el milagro de cambiar vidas a través del mensaje por medio del Espíritu Santo

Cuando DIOS es el centro de lo que hacemos; El respalda cada cosa, el derrama de su poder para seguirlo haciendo con valentía. Nuestro anhelo y decir diario debe ser. ¨Heme aquí, envíame a mi; pero si no estas conmigo mejor déjame quieto¨ (Isaias 6:8)

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