Hechos 16: 11-25

La palabra cuenta que Pablo estaba predicando en un lugar, a través de esto mucha gente fue convencida por el Espíritu Santo y por ende Salva.

Entre esas personas estaba una mujer que tenía un espíritu de adivinación, Pablo al verla en ese estado, reprendió al demonio y lo mandó a salir en el nombre de Jesús. Este salió de su cuerpo y ella quedo libre. La mujer estaba muy agradecida por lo que DIOS hizo por medio de Pablo en su vida.

La gente estaba maravillada por el gran milagro y mensaje que Pablo proclamaba. Parecía que todo estaba muy bien para Pablo y sus amigos, estaban haciendo cosas buenas, estaban predicando, sanando, mostrando a la gente la verdad, echaban fuera demonios, hacían muchas cosas que agradaban al pueblo.

Pero, en un momento todo cambió, los amos de la mujer que fue liberada se enteraron que ya no iban a tener ganancia del trabajo de aquella mujer. Llevaron a Pablo y su gente frente a las autoridades, aludiendo que lo que hacían no estaba acorde a sus costumbres y peor aún a su bolsillo. Las autoridades aceptaron está acusación y los encerraron.

Pablo y su gente se dieron cuenta que no eran moneditas de oro para caer bien a todo el mundo. Que unas personas estaban agradecidas con su trabajo y otras los maldecían por lo que hicieron.

Muchas veces cuando quieres hacer la voluntad de Dios y agradarle, mucha gente no le va a parecer tu actitud, no le va agradar que ahora dejes de hacer ciertas actividades o peor aún estés hablando a la gente de que lo que hacían no es correcto.

Cristo lo sintió, Él tuvo constantes conflictos con los fariseos por obedecer a DIOS, por pensar y actuar diferente. Pedro, Pablo, Juan, Santiago y los demás discípulos también tuvieron dificultades por hacer la voluntad de Dios.

Tal vez hayas sentido que la gente te señala por ser diferente, que la gente busca el mínimo error que cometas para juzgarte o decirte que lo que haces no está bien y peor aún hablar mal de ti, dándote una mala fama.

Tranquilo, Cristo y sus discípulos ya pasaron por lo mismo, ellos ya saben lo que es no caerle bien a todo el mundo por obedecer a Dios.

Lo pudieron superar porque entendieron que es mejor agradar y obedecer a DIOS antes que a los hombres (Gálatas 1:10 – Hechos 5:29) y que el que niegue a Jesús, Él lo negará frente al Padre. (Mateo 10:33)

Este día te invito a pensar ¿a quien quieres agradar?

A DIOS haciendo su voluntad y siendo de bendición para la gente; o a la gente, desobedeciendo a Dios para pertenecer a un grupo de personas y ser aceptado por ellos, olvidándote de los estatutos y trabajo que Dios nos mandó, el cual es ser luz en medio de las tinieblas.

La decisión es tuya, tu decides a quien agradas, ya que no eres una moneda de oro para gustarle a todos.

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