Jesús dijo: Porque el hijo del Hombre no ha venido para perder las almas, sino para salvarlas. Lucas 9:56

Esto lo dijo después que sus discípulos , condenaron y querían que descienda fuego del cielo sobre los samaritanos los cuales no les recibieron como ellos querían por la discordia que entre ellos había.

Muchas veces la gente no puede recibirte al momento que tu le vas a dar las buenas nuevas, muchos de ellos se van a enojar contigo, te gritaran religioso, aleluya, hermanito, vago, búscate un trabajo o hasta ladrón. Esto no nos debe desanimar; aunque sabemos que hay personas que su corazón está tan cerrado que no van a aceptar el mensaje. (Así mismo fuimos nosotros)

Debemos seguir predicando, así como Cristo que siendo Dios el cual conoce el principio y el fin y sabiendo el destino de cada uno. No dejo de hacerlo, mas bien dijo yo vine a Salvarlos a todos, voy a dar mi vida por todos, cada gota de mi sangre es por todos.

Cristo no hizo acepción de personas, entonces porque nosotros si lo hacemos, diciendo: este ya está perdido o por este no hay nada que hacer. Yo me imagino que sería de mi si las personas que Dios puso para que me predicaren, me busquen, me llamen, me soporten, me enseñen, estén pendientes de mí, hubiesen dicho esto: ¨Por el Ñelo ya no podemos hacer nada, ya está condenado, el ya está perdido, que descienda fuego del cielo sobre su vida¨

Tal vez hoy no estuviera acá escribiendo este post y quien sabe que estuviera compartiendo o a que pecado les estuviera invitando. Dios es bueno y no quiere que nadie se pierda, el infierno fue creado para los demonios no para los humanos. Es verdad muchos se van a perder, muchos estarán separados de DIOS por la eternidad. Pero nuestro trabajo no es juzgar ni condenar, nuestro trabajo es seguir predicando, firmes en el campo de batalla, morir de pie predicando el amor de Cristo y su plan de Salvación.

Y siempre reconocer y evaluar nuestra vida, someter nuestra carne, ya que la palabra dice el que piense que este firme, mire que no caiga. Pablo decía: No sea que Yo siendo predicador de otros (anunciante de las buenas nuevas) yo mismo sea descalificado y por ende condenado al fuego eterno. 1 Corintios 9:27

Evaluar mi vida y predicar a la gente ese es mi trabajo. Condenar y juzgar ese es el trabajo de DIOS. Aunque por su amor el Plan de Salvación está para todos y EL no quiere que nadie se pierda y que ¨ TODOS LLEGUEMOS AL ARREPENTIMIENTO ¨ para que vivamos. eternamente con EL

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