Esto murmuraban los discípulos y seguidores de Jesús cuando les dijo que Él era el pan de vida, y que solo quien coma de su pan (su carne) y beba de su vino (su sangre) podía ser salvo.

Jesús les recriminaba y les decía que le están siguiendo sólo por los milagros que ha hecho y tomaba el ejemplo del pan, porque los había alimentado partiendo de cinco panes y dos peces, les decía muchos de ustedes no creen en mi, yo lo sabía desde el principio porque solo los que me de el Padre a esos debo cuidar y solo esos pueden ser salvos.

El significado de la Carne y Sangre es el sacrificio de Jesús, al morir en la cruz, el cual dio todo su ser para que nosotros al recibirlo podamos ser salvos de la condenación del pecado. Jesús les decía yo soy el pan de vida y el que come de este pan no tendrá hambre jamás.

El momento en que Jesús dice “el que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna” Juan 6:54.

Se refiere que así como la comida y bebida entran en nuestro cuerpo y nos llenan dándonos vida, así mismo Él debe entrar en nosotros para que podamos tener vida eterna, lo cual demanda un compromiso espiritualmente. 


La biblia cuenta que muchos al escuchar esto dijeron que dura es la palabra .. ¿Quién la podrá oír? y muchos de ellos se fueron porque para ellos el precio para poder comer el pan de vida eterna era MUY CARO, ellos solo quería recibir milagros pero al momento de recibir al hacedor de milagros, al creador, al que iba a dar su vida por cada uno, no quisieron, prefirieron marcharse antes de permitir de que Cristo sea el centro de su vida.

Sus discípulos también pensaron en irse, porque a pesar de estar con Jesús por mucho tiempo, no habían entendido o sólo estaban por la fama de Jesús y los beneficios que lograban al estar cerca de él. Pongámonos a pensar un poco, comían gratis, iban a una ciudad y alguien los atendía igual que al Maestro, por el momento casi no trabajaban, se la pasaban viajando; había muchas cosas que hacía agradable su caminar con Jesús.

Pero Jesús conocía su corazón y les dijo, ¿ustedes también se quieren ir? Muchos se quedaron desconcertados y lo pensaron dos veces, cuando algunos iban a salir del lugar, Pedro dijo, a donde iremos si solo tu tienes palabras de vida eterna.

Él entendió que a pesar de que la palabra era dura de oír y peor aun de cumplir, era necesaria para llegar a la vida eterna. Y aunque el precio del pan de vida sea alto, lo iba a pagar por que entendió que al comerlo podría vivir por siempre.

Este día te invito a que dejes de buscar a Jesús sólo por los milagros o porque te saque de un apuro pasajero; mejor búscalo de verdad y permite que entre en tu vida como Señor y Salvador, permítete comer el pan de vida eterna (Jesús) no simplemente percibas su olor y digas: Que buen pan!!! pero está muy caro.

No te quedes con las ganas de saborear y vivir por siempre, paga el precio, acéptalo y vive para Él porque sólo así no tendrás hambre jamás y tu vida nunca terminará.

Juan Capítulo 6

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