Cuando era niño usaba mucho este canto ¨No oigo, No oigo, soy de palo, tengo orejas de pescado¨, lo usaba para no escuchar un reclamo de mis hermanas o tal vez una petición de ayuda o atención de ellas, también me acuerdo que lo usaba cuando discutíamos y no sabía qué más decir.


Era divertido porque me tapaba los oídos con las dos manos y ellas intentaban separarlas de mí o gritaban más fuerte, pero no lograban que las escuche, porque yo era más fuerte que ellas o simplemente me negaba a escucharlas.

La palabra dice:

Que si oyeres su voz, no endurezcas tu corazón.

Hebreos 4:7 b

Esto se escribe para el pueblo Judío, que a pesar de haber visto al maestro cara a cara, estar junto a él, escuchar sus enseñanzas, compartir el pan y ver un monton de milagros. No creyeron que él era el Mesías que esperaban, el Cristo del cual hablaban las profecías.

Menospreciaban a Jesús, haciéndolo menos y peor aún, haciendo de menos su sacrificio en la cruz. Pablo les confronta y les recuerda la historia; en la cual el pueblo de Israel salió de la esclavitud de Egipto y estaban destinados a entrar a la tierra prometida.

Pero por su desobediencia y por no escuchar la voz de Dios, su generación no entró en la tierra. Su generación se desvaneció en el desierto y uno a uno iban muriendo sin poder disfrutar de la gran promesa de ver y habitar la tierra que fluye leche y miel.

Pablo les anima a entrar en el reposo de Dios, les anima a aceptar a Jesús y les muestra cuál sería el pago por su desobediencia; les muestra que Jesús es el único ser enviado por Dios para salvar a la humanidad, demostrándoles que él es más importante que los ángeles, que solo a través de su sacrificio pudo reconciliar a DIOS con los hombres. Llevo en su cuerpo el pago por nuestros pecados y nos libro de la condenación eterna.

Pablo les muestra que el plan de salvación primero fué para ellos, que no lo dejen pasar al endurecer su corazón y cerrar sus oídos a este gran mensaje.

Ahora, por amor y soberanía de Dios, el plan de salvación está para cada uno de nosotros, simplemente tenemos de quitar las manos de nuestros oídos y cambiar el no oigo, no oigo soy de palo… por:

«Te oigo, te oigo, soy humano y decido obedecerte. Te oigo, te oigo, soy humano y decido aceptar tu salvación»

Este día te invito a escuchar su voz, la cual está llamando a la puerta de tu corazón y solo espera que le permitas ingresar para morar en tu vida y compartir junto a ti por la eternidad. (Apocalipsis 3:20).

Dios te bendiga, espero que leer este blog haya sido de mucha bendición para tu vida, te invito a seguirnos en Facebook o Instagram como @ConPoderOrg, diariamente subimos pequeños devocionales que esperamos que sean de bendición y nos ayuden a vivir esta vida cristiana conforme a la palabra de Dios.

Te esperamos el siguiente sábado a las 8 pm con un nuevo blog en www.conpoder.org 😊🙏 Dios te bendiga. No te vayas sin escuchar la siguiente adoración.